
Cuando se trata de proteger techos y muros contra filtraciones, hay múltiples opciones en el mercado. ¿Conviene usar un sistema tradicional o apostar por la tecnología de la espuma de poliuretano?
Diferencias clave en la aplicación
Mientras que los impermeabilizantes tradicionales se aplican en capas superficiales, la espuma se expande y se adhiere a la superficie, cubriendo grietas y detalles difíciles de alcanzar.
Durabilidad y protección térmica
La espuma no solo impermeabiliza, también aísla del calor y el frío. Esto representa una ventaja considerable en climas extremos o espacios que requieren control térmico.
Mantenimiento y vida útil
Los sistemas tradicionales suelen requerir reaplicaciones cada cierto tiempo. En cambio, la espuma de poliuretano bien aplicada puede durar años con mínimas intervenciones.